El auricular es el equipo más barato de un puesto de trabajo y el que más afecta la percepción de una reunión. La queja habitual no es de la plataforma de videollamadas: es que no se escucha bien, y eso casi siempre se resuelve con el equipo y no con más ancho de banda.
El micrófono, no el altavoz. Un micrófono con cancelación de ruido dirigida es lo que permite trabajar en una oficina abierta sin que el interlocutor escuche todo lo demás. Después viene la certificación para la plataforma que la empresa usa, que garantiza que los controles de silencio y de colgar funcionen desde el propio auricular. Y al final la comodidad, que no es un lujo cuando alguien lo trae puesto seis horas.
Quien atiende llamadas todo el día necesita un modelo de un solo oído, ligero, con diadema resistente y micrófono de brazo. Quien participa en reuniones necesita dos oídos y buena cancelación pasiva. Quien trabaja en espacios ruidosos o comparte casa se beneficia de cancelación activa. Y para salas de reunión el equipo correcto no es un auricular sino un altavoz de conferencia con varios micrófonos.
El inalámbrico da libertad y agrega dos preocupaciones: la batería y el emparejamiento. Para un puesto fijo de atención, el cable elimina las dos y suele durar más. Para quien se mueve entre escritorio y sala, el inalámbrico se paga solo.
Las almohadillas son un consumible y se reemplazan; en un centro de contacto es un costo recurrente que conviene presupuestar. Y la garantía importa más de lo que parece en un equipo que se usa a diario.
Iterati es distribuidor autorizado de las marcas de audio de este catálogo y opera desde Guadalajara para todo México. Cotizamos con precio y vigencia escritos, facturamos en México con IVA, y recomendamos por perfil de puesto.
El micrófono. Es lo que determina si el interlocutor entiende sin esfuerzo, y la cancelación de ruido dirigida es lo que permite trabajar en una oficina abierta.
Que los controles de silencio, contestar y colgar funcionan desde el propio auricular con esa herramienta, y que el audio fue validado con ella. Sin eso, los botones pueden no responder.
Para un puesto fijo de atención, con cable: no hay batería que se agote ni emparejamiento que falle. Para quien se mueve entre escritorio y salas, el inalámbrico se justifica.
Un oído para quien atiende llamadas y necesita seguir escuchando su entorno; dos para reuniones, porque aísla mejor y ayuda a concentrarse.
No un auricular, sino un altavoz de conferencia con varios micrófonos, dimensionado al tamaño de la sala. Es la causa más común de reuniones donde los remotos no entienden.
¿Algún proyecto de Auriculares en mente?
¡Nosotros te ayudamos! Mándanos tu información y nos pondremos en contacto contigo
¿Algún proyecto de Auriculares en mente?
¡Nosotros te ayudamos! Mándanos tu información y nos pondremos en contacto contigo