La inteligencia artificial dejó de ser un proyecto de laboratorio y pasó a ser una línea en la factura del software que ya se usa. Hoy llega por tres caminos distintos, y conviene no confundirlos porque se compran y se controlan de forma diferente.
El primero es la IA incluida en herramientas que la empresa ya tiene: un asistente dentro de la suite de oficina o del CRM, que se licencia por usuario y se activa. El segundo son servicios de IA en la nube que se consumen por volumen desde una aplicación propia, y ahí el costo depende del uso y no del número de personas. El tercero es infraestructura para ejecutar modelos propios, que es lo más caro y lo que menos organizaciones necesitan de verdad.
Qué proceso concreto se quiere mejorar y cómo se va a medir. Un asistente por usuario que nadie usa cuesta lo mismo que uno que se usa. Los proyectos que funcionan arrancan por una tarea repetitiva y medible, con un grupo pequeño, y se amplían cuando hay evidencia.
Una herramienta de IA es útil en la medida en que alcanza información propia bien organizada, y ahí es donde aparece el trabajo: permisos, clasificación y gobierno. Si cualquiera puede leer cualquier documento, un asistente que busca en toda la organización va a mostrar lo que no debía mostrar. Revisar accesos es parte del proyecto, no un requisito administrativo.
Iterati es distribuidor autorizado de las plataformas de este catálogo y opera desde Guadalajara para todo México. Facturamos en México con IVA, arrancamos por un caso de uso medible con un grupo acotado, y revisamos los permisos de la información antes de encender un asistente sobre ella.
Por una tarea repetitiva, con un grupo pequeño y una forma de medir el resultado. Activarla para toda la plantilla sin un caso concreto es la manera más rápida de pagar licencias que nadie abre.
Depende del camino. Los asistentes integrados se licencian por usuario y por mes; los servicios de IA en la nube se cobran por volumen de uso. El primero es un costo fijo previsible y el segundo depende de cuánto se consuma.
En los servicios empresariales, lo normal es que no, y eso viene en los términos del servicio. Es de las primeras cláusulas que conviene leer y confirmar por escrito antes de subir información propia.
Sí, y suele ser la mayor parte del trabajo. Un asistente busca con los permisos de quien pregunta: si los permisos están abiertos, va a mostrar documentos que no debía mostrar.
Solo si se van a ejecutar modelos propios. Para los asistentes integrados y los servicios en la nube no hace falta comprar equipo.
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¡Nosotros te ayudamos! Mándanos tu información y nos pondremos en contacto contigo
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